Informe especial acerca de la nueva modalidad de tránsito fronterizo entre Colombia y Venezuela, la tarjeta migratoria.
García Bermúdez, German*
Beltrán Pacheco, Camilo*
Hernández, José Gregorio*
Septiembre, 2016
"El reto no era simplemente lograr la reapertura de la frontera entre Colombia y Venezuela, el verdadero desafío está en construir una frontera ordenada, regulada, segura, y mantenerla así", dijo el director general de Migración Colombia, Christian K. Sarmiento. Los procedimientos no están dirigidos a una nacionalidad específica, buscan acabar con la irregularidad y garantizar la no permanencia de extranjeros en el territorio colombiano.
Beltrán Pacheco, Camilo*
Hernández, José Gregorio*
Septiembre, 2016
Para la cesta básica existe la tarjeta migratoria
"El reto no era simplemente lograr la reapertura de la frontera entre Colombia y Venezuela, el verdadero desafío está en construir una frontera ordenada, regulada, segura, y mantenerla así", dijo el director general de Migración Colombia, Christian K. Sarmiento. Los procedimientos no están dirigidos a una nacionalidad específica, buscan acabar con la irregularidad y garantizar la no permanencia de extranjeros en el territorio colombiano.

Doce meses después del cierre definitivo,
se planteó la reapertura parcial. Los presidentes Nicolás Maduro y Juan Manuel
Santos se reunieron, en Puerto Ordaz (Venezuela), para acordar estrategias y
condiciones con el fin de activar el paso. Esto da la entrada a un nuevo
documento exigido por las autoridades colombianas, la tarjeta migratoria.
Documento que a simple vista demuestra el
afán por mantener el control peatonal de venezolanos. Información básica como: nombre completo,
documento de identificación (pasaporte, cédula, tarjeta de identidad, otro), sexo, nacionalidad, fecha de nacimiento, lugar de residencia, lugar de
entrada y salida, y motivo del tránsito (por qué desea entrar al país).
“No importa qué tanta fila nos toque hacer,
ni qué documento nos toque llenar, mientras podamos hacer un mercado digno,
comprar los medicamentos y repuestos para el carro, lo haremos”, dijo Melisa
Uribe, comerciante y transeúnte venezolana, portadora de la tarjeta migratoria.
Según cifras
obtenidas por Migración Colombia, entre las 5:00 de la mañana y las 8:00 de la
noche, miles de venezolanos y colombianos se han movido por la frontera. Más de
322.000 venezolanos han sellado la Tarjeta Migratoria de Tránsito Fronterizo
para ingresar a Colombia. De esa cifra, más de 62.000 han diligenciado el
documento en la página web de Migración
Colombia.
La entrega se da en
promedio de 30 segundos. Por hora, 2200 venezolanos son atendidos por agentes
de Migración Colombia para pasar la frontera, con diferentes motivos de visita.
Mariana Carrillo,
venezolana de 35 años, llegó a Colombia para viajar a otros destinos,
principalmente Estados Unidos, Panamá y Ecuador. “Colombia para nosotros es un
trampolín. Llegamos a Cúcuta y compramos pasaje internacional. En Venezuela ni
eso hay”.
El 67 por ciento de
venezolanos que llega a Colombia lo hace en plan turístico, cifra que contrasta
con el 9 por ciento que pasa temporalmente la frontera y el 6 por ciento que se
traslada a la frontera en busca de empleo temporal, según cifras de Migración
Colombia. A diario, migran en promedio 48.500 venezolanos por los seis puntos
habilitados en la zona fronteriza. El 95 por ciento se registra en Norte de
Santander. El puente internacional Simón Bolívar se ubica con 64 por ciento de
participación en la región, precisó Claudia Barón, directora regional de
Migración Colombia.
Según el gobernador
de Norte de Santander, William Villamizar, está en proceso la “nueva cédula de
vecindad”. Esto no quiere decir que la tarjeta migratoria va a desaparecer
inmediatamente, pues seguirá como requisito inicial hasta que se regule la
situación fronteriza.
Esta cédula de
vecindad, será financiada por el gobierno nacional, contará con un software y
cámaras avanzadas para un monitoreo eficaz de la frontera. Este sistema tendrá
un costo aproximado de 25 mil millones de pesos, según William Villamizar.
La costumbre de las colas se volvió el
acompañante de los transeúntes venezolanos, quienes con tal de cruzar el puente
harían lo que sea. “Estoy conforme con la tarjeta migratoria, es muy fácil de
llenar y es relativamente rápido, lo que me tardé fue media hora. En cuanto al
flujo de personas siempre hay bastante gente, pero la atención es rápida y se
vuelve menos tedioso”, dijo Rafael Ruiz, oriundo de San Josecito, estado
Táchira.
La incertidumbre aún ronda entre los
habitantes de la frontera golpeados por el desabastecimiento alimenticio y de
medicamentos. Las necesidades básicas sesgan e insensibilizan el pesado trámite,
al manipular y manosear los derechos fundamentales. Aunque no todos estén de
acuerdo con los nuevos convenios migratorios, la mayoría se ha acoplado a este
sistema cuya finalidad es reactivar la dinámica fronteriza con armonía y
rigurosidad.
Comentarios
Publicar un comentario